Historia

El Colegio y Liceo Santo Domingo, fundado en el año 1876, por un grupo de hermanas francesas e italianas provenientes de Francia, es un centro educativo que pertenece a la Congregación de Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena. Por ello forma parte de la Familia Dominicana, que tiene su origen en la persona y experiencia cristiana de Santo Domingo de Guzmán (Siglo XIII).

La llegada de la Congregación a Uruguay

En mayo de 1874 las Hermanas Dominicas de Albi llegaron a Montevideo donde fueron recibidas por Monseñor Jacinto Vera. Se instalaron sucesivamente en diferentes lugares de la Ciudad Vieja, donde se dedicaron al cuidado de enfermos y a la educación de los niños de escasos recursos.

En 1876 se construyó el Convento de Santo Domingo sobre el “Camino de los Pocitos”, hoy Avenida General Rivera. En ese entonces, esta zona quedaba en las afueras de la ciudad, por lo que servía para lugar de descanso de las hermanas cuidadoras de enfermos y además, sería la sede del noviciado. Era una modesta construcción de un solo piso para descanso de las enfermeras y una sala para la Capilla. Poco a poco fue necesario construir salones para las clases que se dictaban a las niñas del barrio: enseñanza primaria, francés y catecismo.

Este convento es el local que hoy ocupa nuestro Colegio y Liceo Santo Domingo.

Algunos años significativos de nuestra historia

1933

Habilitación del instituto por parte del Consejo de Enseñanza Secundaria y Preparatoria.

1972

El colegio se transforma en mixto.

1975

Comienza a impartirse el idioma inglés como parte de la propuesta de primaria.

1998

Apertura de la Casa Maternal atendiendo a niños de 45 días a 2 años.

2016

Obtención de la certificación “Label France Éducation”, distinción académica otorgada por el Gobierno de Francia a las instituciones educativas que enseñan francés en el extranjero.

Nuestra Capilla

En 1883 fue necesario construir la Capilla que existe actualmente para que las alumnas pudieran asistir a la Santa Misa diariamente y a otros oficios religiosos. Es una construcción neogótica de una sola nave, que estaba decorada inicialmente con pinturas en techos y paredes. Sus vitrales fabricados en Bélgica representan escenas de la vida de Santo Domingo. El altar de mármol fue construido por la Marmolería “de la Viuda de Raffo”. Las rejas de bronce y los propios vitrales muestran la flor de lis, uno de los símbolos de la Congregación.

La capilla fue reformada durante el siglo XX, probablemente en la década del 50 por los arquitectos Isola y Armas, acompañando los cambios en el rito católico. Se eliminaron las pinturas, parte de la decoración del altar, se abrieron dos alas laterales, se eliminó el púlpito y se reformó el coro de la parte superior construyendo graderías.

Luego de permanecer cerrada por ocho años por el deterioro de la bóveda, en 2018 se iniciaron las obras de reacondicionamiento a cargo del arquitecto Diego Neri. Se realizó la refacción de los cielorrasos se restauraron los vitrales, se llevó a cabo la pintura de paredes internas y externas, el pulido de pisos y mármoles, iluminación y audio.

En 2020, en plena pandemia por Covid-19, la capilla fue reinaugurada con una misa especialmente significativa, que pudo ser compartida a través de transmisiones en YouTube e Instagram, convirtiéndose en un momento de encuentro y unidad para la comunidad de todos los colegios de la Congregación, en un tiempo en que la distancia física hacía aún más valioso sabernos cerca.